jueves, 21 de noviembre de 2019

Tres partidos políticos frenaron el avance que traía el proyecto para regular la tasa de usura en operaciones de crédito. Se trata de Nueva República, Republicano y Restauración Nacional. Los diputados de dichas agrupaciones aducen que es necesario poner un tope, pero no este.

DIARIO EXTRA

Tres partidos políticos frenaron el avance que traía el proyecto para regular la tasa de usura en operaciones de crédito. 
Se trata de Nueva República, Republicano y Restauración Nacional. Los diputados de dichas agrupaciones aducen que es necesario poner un tope, pero no este. 
La propuesta inicial era que se fijara un 33% para colones y 15% para dólares. La moción aprobada habla de que la tasa de usura debía ser la tasa activa promedio del Sistema Financiero Nacional multiplicada por un factor de 2,2.
Sin embargo, ahora surgen dudas de la metodología que se utilizó para llegar a esa conclusión. 
Otto Roberto Vargas, del Partido Republicano, indicó que no es que él busque llevar la contraria, sino que la propuesta tal como está formulada no lo convence. 
“Yo también soy tarjetahabiente y pago intereses, no veo inconveniente en regularlo. En lo que estoy en contra es en fijar una sola tasa. Hay que diferenciar los tipos de crédito”, comentó.
A su criterio, la propuesta no considera a las personas en la informalidad, que tienen necesidades y no son sujetas de crédito. 
“¿Quién va a financiar a una persona que no tiene trabajo estable? El comercio formal no se va a arriesgar por una tasa del 35% porque sabe que existe un riesgo de no poder recuperar ese dinero. Entonces ¿quién va a venir a tapar ese hueco? ¿Cuál es la respuesta? Si me la dan, ahora mismo voto el proyecto”, adujo. 
Para Vargas la discusión debe hacerse de manera más mesurada y no votarlo a la carrera. 
Con él concuerda el congresista Jonathan Prendas, de Nueva República, quien manifestó que lo correcto sería conformar una mesa de trabajo. 
“Lo hemos logrado en temas complicados, creo que poner una tasa es una buena idea, pero hay que ajustarlo. No se trata de cerrar las puertas y decir no se toca nada más. Hay que sentarnos como lo hemos hecho en año y medio y buscarle la comba al palo”, dijo. 
Adujo que si este proyecto queda como está los bancos no podrían volver a dar créditos a tasa cero por los costos que esto implicaría. 
Por su parte Carlos Avendaño, de Restauración Nacional, expresó que la tasa debe fijarse de manera científica y rigurosa. Considera que no se puede fijar una fórmula antojadiza y arbitraria. 
“Los límites deben tener una justificación técnica que no se mostró. No se mostró una justificación técnica, económica y financiera”, recalcó. 
Las posiciones de estos legisladores se asemejan mucho a la externada por la Asociación Bancaria Costarricense (ABC). Esta advirtió que el tope establecido en el proyecto para tasa de usura provocará la exclusión de cerca de una tercera parte de las personas con tarjeta de crédito, quienes deberán recurrir al crédito informal.
Para el frenteamplista José María Villalta resulta ilógico pensar que una entidad financiera vaya a quebrar si se fija una tasa del 30%. 
“Un 40% a un 50% es demasiado alto. A mí nadie me puede decir que vamos a excluir a la gente, excepto que hablemos de excluirlo de ser un esclavo de perder la casa y el carro. La gente se endeuda para pagar los intereses, es una condena a muerte, lo que queremos es frenar el abuso”, señaló. 

400 MIL PERSONAS PERDERÁN ACCESO AL CRÉDITO

Consultado sobre el tema, el economista y exdirectivo de la ABC, Gerardo Corrales, explicó que en materia financiera no puede especularse y mucho menos fijar límites arbitrarios. 
“El 2,2 nadie lo ha justificado técnicamente. Puedo demostrar, dar evidencia de que a menor ingreso del deudor aumentan los costos administrativos, de cobranza y las pérdidas o incobrables suben sustancialmente. Está demostrado que con tasas de interés bajas no es posible bancarizar a la gente”, comentó. 
Aclaró que no está en contra de que se fije un tope, pero debe validarse en un criterio técnico. “En todos los países la fijación la hace el Banco Central, pero pidiendo a todos los intermediarios la estructura de costos, hay que analizar cuál es el margen en un mercado en competencia”, recalcó. 
A su criterio es un error fijar una sola tasa. Citó como ejemplo que las gestiones de cobranza y riesgo en un crédito hipotecario no son iguales que en una tarjeta de crédito. 
“La gente está engañada, esto no es una ley retroactiva. Lo que va a pasar si se fija así es que a 400 mil personas les van a quitar el crédito, les cierran la tarjeta porque ese 35% no es suficiente para el costo administrativo y de riesgo y a la gente no se le acaba la necesidad de financiamiento, entonces van a terminar en la informalidad”, concluyó. 
DIARIO EXTRA intentó obtener el criterio del presidente del Banco Central, Rodrigo Cubero, pero no hubo respuesta al cierre de edición.

LAS VOCES

Otto Roberto Vargas
Partido Republicano

“Yo también soy tarjetahabiente y pago intereses, no veo inconveniente en regularlo. En lo que estoy en contra es en fijar una sola tasa. Hay que diferenciar los tipos de crédito. Esta discusión debe hacerse de manera más mesurada y no votarlo a la carrera”.

Gerardo Corrales
Exdirectivo ABC

“La gente está engañada, esto no es una ley retroactiva. Lo que va a pasar si se fija así es que a 400 mil personas les van a quitar el crédito, les cierran la tarjeta porque ese 35% no es suficiente para el costo administrativo y de riesgo. La gente va a terminar en la informalidad”.

José María Villalta
Frente Amplio

“Una tasa del 40% a un 50% es demasiado alta. A mí nadie me puede decir que vamos a excluir a la gente, excepto que hablemos de excluirlo de ser un esclavo de perder la casa y el carro. La gente se endeuda para pagar los intereses, es una condena a muerte, lo que queremos es frenar el abuso”.

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